
LA CONTENTURA QUE ES MI VIDA
Mi primera incursión en la televisión fue en Valentina TV, en CMT canal 51 cuando se abrió. En noviembre de 1994 sale Bitácora al aire, una vez al mes, los domingos por RCTV. Ganamos el Premio Monseñor Pellín en 1996, el Premio Nacional de Periodismo en 1997 y el Dos de Oro en el 2001. En el 2008 el gobierno cerró RCTV, no seguimos grabando nuevos capítulos pero estuvimos 2 años más saliendo con reposiciones, hasta que el gobierno dio un nuevo golpe y RCTV se acabó. Fueron 15 años mostrando lo mejor de Venezuela. Creamos sentido de arraigo, apoyamos el turismo interno y fuimos más que dichosas al recorrer cada centímetro de territorio nacional junto a un equipo entregado a la misión de hacer amar Venezuela.
En 1996 salió la primera edición de “La Guía de Valentina Quintero” y fue lo que llaman un bestseller. Lo mismo ocurrió con las sucesivas, cada dos años. Si bien hacerla descompone la armonía del hogar y desequilibra mi militancia feliz, al verla lista recupero la risa. En el 2010 sacaremos una nueva edición: Venezuela impelable.
La vida trashumante me llevó a asociarme con Lía Ungaro, mi comadre querida, para abrir “El Tarantín de Valentina”, un restaurant en Los Palos Grandes. Durante 4 años hicimos gozar a los comensales con los sabores de Venezuela, pero nos pidieron el local, los precios se volvieron locos y dejamos eso así. Tenemos una idea por ahí para otra cosita, pero será cuando las condiciones sean más amables.
Cuando Arianna se graduó en comunicación social en el 2004, se me sentó en la mesa del desayuno y me dijo, así como quien comenta lo rico de las arepas con queso telita, que había decidido trabajar conmigo. “Tu eres una marca y mis hijos y yo viviremos de ella”. Realista y práctica la muchachita. Yo lloré como Dumbo, pero es lo que hago siempre que me conmuevo, y ésta, más que una conmoción, fue un terremoto emocional. A partir de ese instante se profesionalizó mi existencia. Arianna montó oficina, puso al aire la web, www.valentinaquintero.com.ve - emprendió otros proyectos, ordenó los trabajos y luego de trabajar dos guías conmigo, hizo la suya: Guia Extrema. El orgullo sigue ocupando toda mi humanidad.
En este instante tengo 55 años, vivo en Los Palos Grandes en mi apartamento que amo, lleno de luz y espacio, donde trabajo a la hora que me inspiro. Mi única hijita se independizó, como debe ser. Mis padres están contentos bajo sus matas, junto a su perro, en La Guachafita, la casita que tenemos en Caruao. Sigo dedicada a escribir cada domingo El Manual de Ociosidades y Los Viajes de Valentina, ambos en El Nacional. Publicamos “Venezuela Infinita”, un libro precioso y eterno, junto a Pablo Krisch, mi compadre, hermano y fotógrafo. Voy al amanecer a la radio, hago pilates, ordeno una nueva edición de mi guía y estoy frenética con mi nueva página web, ahora atómica. La tecnología llegó para instalarse , de la mano de mi hijita. Confieso que no hay nada que quiera hacer con mi vida que no sea exactamente lo que estoy haciendo.